Ahora

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Montserrat Rull - FogonsA partir del año 2010 nuestra empresa familiar emprendió un camino más ágil y tomó una nueva dimensión. Por fin bajamos del ático de la antigua casa de «Cal Fernando»… Bajamos porque allí todo se nos estaba quedando pequeño y no podíamos dar abasto a los pedidos que nos iban llegando.

Lo hicimos en plena crisis gracias a que pudimos acogernos al Programa Feader/Leader de la Unión Europea y de la Generalidad de Cataluña que nos subvencionó parte de la inversión. De otra manera no habría sido posible. Hay que reconocer su positiva labor en la creación y modernización de pequeñas empresas en el ámbito rural.

Los cambios que redefinieron nuestra empresa a partir de entonces fueron tres: La facilidad de acceso, la amplitud de espacios y, el más importante, la asunción de la dirección por una persona joven, Joel, el menor de la familia y licenciado en Ingeniería Agroalimentaria.

Montserrat Rull - CodonyatÉste es un hecho esencial ya que si no hubiera habido esta perspectiva de futuro la madre, la fundadora, Montserrat Rull, casi sin darse cuenta hubiera dejado languidecer la empresa al mismo ritmo que su vitalidad y se hubiesen jubilado juntas.
Esta apuesta por el futuro en medio de una crisis como la que estábamos (y aún estamos) viviendo nos ha premiado con una aceptación por nuestros clientes de los nuevos productos que hemos ido incorporando al catálogo y, consecuentemente, con una paulatina superación año tras año de la cifra de ventas.

Montserrat Rull - MelmeladaPor otra parte, estamos muy convencidos de la calidad de nuestros elaborados por la sencilla razón de que les prestamos toda nuestra atención en el largo proceso que les imponemos seguir. Éste se inicia con la compra de la fruta a agricultores de la zona, si puede ser, y si no, al mercado de mayoristas “Mercat del Camp”, donde seleccionamos acuradamente las mejores en cuanto a su maduración y sanidad. Sigue con el proceso manual de pelado y troceado aplicando en ello nuestra mayor atención y, aquí cabe destacar que, aunque fuera solamente por motivos de ahorro de trabajo, en esta fase nos conviene disponer de la fruta más sana posible a fin de evitar pérdidas de tiempo en limpiar impurezas por insectos o por daños por golpes, etc. Llega luego la cocción, siempre bajo nuestra atenta mirada hasta conseguir su punto… Montserrat Rull - JoelHay que cerciorarnos de ello con una breve consulta al paladar. Todo lo que sigue es más rutinario: el envasado, el baño maría, el etiquetado i empaquetado, la expedición… aún así requiere mucha práctica y mucha atención y a eso estamos.
Últimamente estamos en fase de ampliación del almacén de productos acabados a fin de conseguir mayor estabilidad y aislamiento para su correcta conservación, mayor control y eficacia en el seguimiento de la trazabilidad y una mayor facilidad de acceso para el transporte interno.

Nos importan nuestros clientes y queremos ser importantes para ellos.